Relatos cortos

Historia de un libro

Te conocía de apenas unos días. Sin embargo, ya notaba que éramos amigos. Me calaste con tus primeras frases, me emocioné con las delicadas comas y me marchité con tus puntos finales. Con cada palabra, una pista. Con cada capítulo, un nuevo comienzo. Tras el bosque de párrafos me perdí, sintiendo como el ronroneo de tu llamada me reclamaba cada vez que apartaba mis ojos de ti.

Recuerdo el tacto de tus páginas, antiguas y raídas, cuando me iba acercando al final. La vista, conquistada por completo. Y ese olor suave a librería que se esconde en cada estantería del mundo. Tú eras de una pequeña, de madera, de una tienda algo vintage que hacía chaflán en medio de una transitada calle. Aún conservas parte de la esencia de aquel lugar en el fino aroma que desprendes cuando me acerco a ti.

<a href="http://www.freepik.es/foto-gratis/concepto-de-lectura-vintage-tono-de-la-mujer-que-selecciona-el-libro-de-una-estanteria-retrato-de-chica-seria-en-la-biblioteca-en-busca-de-un-libro_1191678.htm">Diseñado por Freepik</a>

Apenas puedo evitar la rabia que inunda mis orejas cuando recuerdo las ocasiones que pasamos juntos, sentados en el sofá, alejados de la realidad. Ni siquiera el murmullo de las horas del reloj nos interrumpía en nuestra cita. Mientras tanto, me contabas mentiras, historias inventadas, cuentos mágicos… para lograr seducirme. Lo conseguiste.
Ahora, desde la distancia, me doy cuenta de que te creí en exceso, te pensé sincero, te inventé real. Al terminar la ‘n’ de ‘Fin’, todo aquello se me vino encima y, tras ello, el mundo real. Alrededor, todo parecía ser más vívido, más colorido, más oscuro o con más luz. Los sonidos se escuchaban a lo lejos y el reloj volvía a oírse desde el cuarto de estar.

Intenté persuadirte revisándote de nuevo, dejando que, una vez más, me regalaras ese olor. Tu ignorancia me irritó, así que te cerré de golpe. Una nueva ráfaga de ti me impregnó hasta lo más hondo de mi chata nariz. Respiré fuerte, una vez más. Adiviné tu convicción de irte para no regresar jamás. Yo, ilusa y descorazonada, prometí regresar en un tiempo, cuando todo se me hubiera olvidado.

<a href="http://www.freepik.es/foto-gratis/chica-leyendo-en-una-biblioteca_1102613.htm">Diseñado por Freepik</a>

Pero de tu historia hace ya más tiempo del que puedo recordar y, sin embargo, tu relato continúa en mi cabeza. Me acompañó en un par de conversaciones y dos o tres discusiones con alguien con quien no comparto ni gusto ni afición, pero qué más da. También lograste ser un regalo a un buen amigo, una excelente recomendación a mis padres y la perfecta decoración en mi mesilla. Mi confidente para ir a dormir. Mi intruso en sueños con peor creatividad que la que demostraste aquellos días.

Y, sobre todo, fuiste la razón por la que, en un día lluvioso de noviembre, sentada en aquél abarrotado tren, clavé mis ojos en alguien que te leía, te olía, fijaba su vista, se sabía atrapado y te olvidaba en su asiento. Alarmada te rescaté y te entregué a tu dueño. Nuestras sonrisas se entrelazaron al ritmo en el que bajaban los pasajeros al andén anunciado con premura por la metálica voz de megafonía. Tu fin, un comienzo. Pero eso, querido libro, ya es otra historia…

María Reig

Anuncios

2 comentarios en “Historia de un libro”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s